Por supuesto que no. La posibilidad de obtener diferentes tipos de información sobre el alumno depende no sólo de las capacidades de apreciación de los profesores, sino también de las actividades que se trabajan. Recordando que evaluar es medir y valorar; a través de la medición constatamos el estado actual del objeto y a través de la valoración realizamos una comparación entre los datos obtenidos en la medición y uno determinados parámetros de referencia. Una y otra cumplen funciones diferentes en el proceso evaluador.
Por lo anterior el aprendizaje no es trivial, insisto, el aprendizaje no es un asunto sencillo de transmisión, internalización y acumulación de conocimientos, sino un proceso activo de parte del alumno en ensamblar, extender, restaurar e interpretar y, por lo tanto, de construir conocimiento desde los recursos de la experiencia y la información que recibe, en este sentido, hablando del modelo por competencias , el estudiante aprende haciendo, es decir, la actividad es fundamental.
Tomemos en cuenta que no sólo se evalúan conocimientos y habilidades, también actitudes y valores, y esto último es lo más lento. Las actitudes no son fácilmente observables.